Cada
día se cargan millones y millones de vídeos: Yuotube recibe cada día alrededor
de 4.000 millones de visitas y cada minuto se suben acerca de 48 horas
de videos. Pero ¿qué hace que un vídeo sea viral?
No
existe una receta unívoca para conseguir viralidad pero sí unos ingredientes que
facilitan esta labor.
Para
empezar, la mayoría de los virales empieza su recorrido a través de plataformas
como Youtube o Vimeo, pasan por distintas redes sociales, con una clara preferencia para
Facebook y, finalmente, llegan a los periódicos online y a la tele. Algunos son
spot de marcas conocidas, pero otros son simplemente videos caseros muy graciosos subidos por
internautas.
La suspense,
el humor, la conmoción y la ternura son los elementos generalmente más eficaces para atraer
usuarios. Los protagonistas más amados son, con diferencia, las mascotas y los
niños… con ellos el éxito es prácticamente asegurado. El ingrediente mágico es
la ternura que despiertan en los usuarios, con un mixto de diversión y
simpatía.
El
fenómeno de los vídeos virales en la red se está transformando en un elemento
esencial del panorama informativo. Basta con citar el ejemplo de El intermedio, que ha dedicado una
sección de su programa a los vídeos más exuberantes de la red y a sus
protagonistas.
Uno
de los casos de éxito más recientes es el vídeo de Henri, Le Chat Noir, que
está arrasando en la red. El audiovisual en cuestión, Henri 2 Paw de Deuz cuenta la historia de un gato desde su propia
perspectiva… con más de 6 millones de reproducciones procedentes de todo el
planeta, el vídeo propone grandes dosis de ironía. El truco no es vender sino divertir y hacer pasar un buen rato a los usuarios.
En
poco tiempo, Henri se ha vuelto toda una estrella, con un libro que es posible
adquirir en Amazon y otras librerías online, una web para la venta de camisetas y
gadgets de diferente tipo, un perfil twitter con 14.228 seguidores y
una página en Facebook
con 68.862 fans.
Y ahora... a ¡disfrutar!
Y ahora... a ¡disfrutar!
